LIC. ENRIQUE PEÑA NIETO, CANDIDATO PRESIDENCIAL DEL PRI
+La ocasión es como el hierro: se ha de machacar caliente
José Hernández
No hay duda de que el mal uso de los llamados centros de juegos y sorteos y más tarde los books o centros de apuestas lejanas así como los sorteos, las ferias, las loterías, las carreras de caballos y de galgos, las peleas de gallos y de perros, etc.; no hay duda, repito, de que su mal uso lo comenzó el priismo.
Y todo, en nombre de una supuesta acción en bien de la Nación Mexicana que en realidad fue un abuso para enmascarar una venganza:
Lázaro Cárdenas corrió a Plutarco Elías Calles para implantar su propio poder, y su inmediato antecesor Abelardo L. Rodríguez era todo un callista dueño, además, de varios casinos en la frontera, Cuernavaca y esta capital y el tata justificó requisárselos con una prohibición constitucional y total de los casinos en México.
Miguel Alemán se encontró esa prohibición, pero también a quienes la violaban y aquello era un tiradero, de manera que decidió poner orden, con una ley que nació corta, mal hecha y carente del reglamento respectivo, pero muy útil para pagar favores o hacerlos y luego cobrarlos, como otra de las facultades metaconstitucionales para explotar la corrupción.
Así estaba la cosa cuando Fox ganó, puso a Creel en Gobernación y éste vio el filón de la Ley Federal de Juegos y Sorteos como su pase de charola para financiar en lo sustancial su viaje hacia Los Pinos y ya se conoce el resto de la historia sobre la forma como esa rama económica sigue provocando problemas, vergüenzas y hasta crímenes masivos.
A las sugerencias que en el curso de los años muchos han aportado para intentar soluciones a este problema, se ha agregado otra, publicada en el primer número de este año de Casino Enterprise Management, la más influyente revista sobre el negocio de los casinos en el mundo y como su autor, José Luis Benavides, un abogado mexicano especializado en la industria del juego la hizo pensando en usted, me permito enviársela por este conducto. Dice:
“2012 significa el final de la administración del presidente Calderón y del Partido Acción Nacional al frente del gobierno federal mexicano. El PAN ha tenido la responsabilidad sobre la política de juegos y sorteos durante los 12 últimos años, que ha sido una confusión total. Siete secretarios de Gobernación tuvieron a su cargo los asuntos del juego en las dos administraciones (Vicente Fox, 2000-2006 y Felipe Calderón, 2006-2012), pero ninguno estuvo en la pista cuando se trató de este tema. Además, Calderón nunca se ocupó. Tuvo su propia agenda con asuntos a su juicio más importantes que ver con el Congreso que una estructura totalmente nueva para el juego. Yo hablo de política, pero Calderón y su administración entendieron que una discusión política sobre juego y casinos no era precisamente una ventaja política cuando se trata de refutar o desmentir en un ambiente mediático negativo y de controversia o escándalo público.
“Por supuesto, la tragedia de Monterrey, ocurrida cuando unos delincuentes prendieron fuego a un casino matando a 53 inocentes, encendió las alarmas al pasivo papel del gobierno federal en la regulación del juego, después de muchos años de hacer nada para mejorar y apoyar a la industria mexicana del juego. Sin embargo, los problemas persisten.
“A la fecha, todos los permisionarios y proveedores -no importa su tamaño- aún tienen numerosos problemas que enfrentar, como la escasa regulación y la seguridad, la competencia ilegal en todo el país y las altas cargas fiscales, entre otros.
“Pero sin importar los problemas, los grandes magnates mundiales de los casinos están apostando al juego en México para el futuro. Estas corporaciones saben que la industria mexicana de la materia puede abrirse a la inversión exterior, generar competencia, mejorar las instalaciones y los servicios e incrementar las ganancias de los inversionistas.
“En mi opinión, la mayor parte de este año 2012 estará tranquila mientras los políticos mantienen su atención en las campañas presidenciales hacia las elecciones federales del 1 de julio. No tengo una bola de cristal para predecir los resultados de esos comicios, pero los hechos y las encuestas indican que el PRI va a ganar la Presidencia al igual que la mayoría de las posiciones en las dos cámaras del Congreso Legislativo.
“No obstante, si mis previsiones resultan ciertas, las semillas de una nueva ley mexicana de juego podrá ser impulsada por el nuevo Presidente y podrá contener las siguientes directrices:
“1.- Crear una comisión de administración y control del juego como un cuerpo administrativo separado de la secretaría de Gobernación”.
“2.- Incorporar una nueva reglamentación para todos los juegos de casino y operaciones en línea”.
“3.- Proponer nuevos destinos turísticos para inversiones en centros de juego, ofreciendo diversas facilidades fiscales entre otros beneficios”.
“Si las políticas en la materia se mueven en esta línea. México finalmente podría emerger de esta década de debacle sin reformas con buenas esperanzas, mediante la asesoría y apoyo de quienes brillan en el mercado internacional del juego.
“México es una opción. Mírenlo así.
Fuente: La Jornada de Hoy / Leopoldo Mendívil







